Retazos toma una paleta de 12 colores y la reorganiza en composiciones dúo y trío. Algunas trabajan desde el contraste; otras, desde la continuidad o pequeñas tensiones cromáticas. Una misma lógica modular puede dar lugar a superficies gráficas, silenciosas o expresivas según la combinación elegida.
Un sistema abierto donde el color redefine la percepción de cada pieza.